Roja, toda roja

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A Leo, para que siga viva la llama roja de su corazón que hace sea una mujer excepcional.

Hoy vengo emocionada. Os traigo una caja de bombones artesanos aunque me voy a detener en uno de ellos solo para saborearlo bien.

Unos dulces que ha elaborado Sheila Blanco una pianista, compositora, cantante y periodista que ha convertido en canciones unos poemas de mujeres poetisas de la Generación del 27.

Como siempre las mujeres hemos sido eliminadas de los libros de texto de colegios, institutos y universidades pero hemos desarrollado la cultura al mismo nivel que los hombres.

Este disco que ha hecho Sheila Blanco se llama: Cantando a las poetas del 27 y es el paquete de bombones que os nombraba al principio.

Sheila ha compuesto la música con solo su piano a estos poemas según la sonoridad que le producían los mismos, creando verdaderas joyas delicadas que junto a su voz dulce, melodiosa y encantadora me han calado hasta la sangre. Roja, toda roja como el título de la canción que os traigo. El poema es de Elisabeth Mulder, escritora, crítica literaria, traductora y periodista. Pensaban que sus poemas eran escritos por un hombre por “Con esa riqueza verbal, esa profundidad de pensamiento y esa fuerza de expresión no escribe el sexo débil”, le contestaban sus compañeros a Ana María Martínez Seguí en la redacción después de leer Embrujamiento.

Esta canción me ha hecho feliz aunque no niego que haya derramado lágrimas de emoción.

Cuando estoy mal triste, frustrada y agobiada por el dolor crónico todo lo veo de color rojo como en esta canción. «Como una inmensa hoguera» dice la poetisa. «Todo rojo el camino» «Rojo de dolor y de horror» » Como un incendio»( que te quema y desgarra por dentro) El día a día a vivir con dolor crónico es rojo. Pero los labios que nos besan también son del mismo color, nuestro corazón, la pasión con la que me arranco el vestido y el bebé que nace viene cubierto de rojo.

Ante todo esto: «¿Qué habia de ser yo, alma furtiva y temeraria?» se pregunta Elisabeth en sus versos.

Y se contesta con una pregunta retórica: ¿Qué habría de ser yo, sino una llama viva?

A pesar del incendio de mi propio camino, no estaría escribiendo esto si en mi interior no hubiera una llama viva que hace que escuche esta maravilla de canción y la comparta con vosotros. Esa llama, a veces puede debilitarse ,hacerse más pequeña pero puede juntarse con otras llamas y como dicen: Donde hubo fuego siempre habrá brasas para hacer que brote más viva que nunca.

 Sheila Blanco es también autora de los Bioclassics, muchos los conoceréis en su canal de Youtube,  cuenta de Twiter. Han hecho un año recientemente. No me resisto a poneros un video de uno. Se hace pedagogía musical sobre la historia de nuestros maestros musicales. He aprendido más con ello que en el instituto.

AQUI os dejo Roja, toda roja de Elizabeth Murder con música de Sheila Blanco. Espero que la disfrutéis tanto como yo:

¿Qué habría de ser yo
sino una llama viva?

Escrito por María José Parra, autora del blog Colorear con dolor. Puedes seguirla en Twitter desde aquí.

2 comentarios en «Roja, toda roja»

  1. Gracias María José amiga y compañera porque al igual que tú me has encendido la llama. Esa roja, toda roja.
    Que maravilla de canción y letra. Me siento abrumada por este regalo.
    ¿Qué habría de ser yo, sino una llama viva? Cuánto dicen estos versos.

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